Santuario Shiramine

February 4, 2013

Historia 
El santuario está en el barrio de Kamigyo, en Kioto. En este santuario se ha deificado al emperador Sutoku y al emperador Jinnin. El emperador Sutoku nació en el año 1119, hijo del emperador Toba. Subió al trono, como el emperador número sesenta y cinco de la dinastía imperial, en el año 1123.
Se opuso al emperador Goshirakawa y luchó contra él y por eso fue exiliado a Shikoku. Murió en Shikoku en 1164. Su vida era desgraciada.
Después de su muerte, el hambre y la enfermedad contagiosa ocurrieron en su tierra natal. Se pensó que esto ocurrió por su espíritu vengativo.
El santuario actual fue edificado en 1868 por el emperador Meiji para consolar el alma del emperador Sutoku. A pesar de su vida desgraciada, él dejó muchos “Waka” (poesía tradicional japonesa) excelentes.
En el año 733 nació el futuro emperador Jinnin, que era hijo del príncipe Toneri. Él llegó a ser el emperador número cuarenta y siete de la dinastía imperial. Hizo una labor excelente y trabajó mucho por los pobres. Pero perdió una guerra y fue exiliado a la isla de Awaji donde murió en el año 765.
El emperador Meiji edificó este santuario porque respetaba al emperador Sutoku y al emperador Jinnin.
Este santuario está dedicado, pues, a dos emperadores.
Aunque sus vidas fueron infelices, sus almas han logrado unificar bien al país.
El emperador Meiji en este santuario quiso expresar su respeto y rendirles honores, y ahora también tienen lugar ceremonias sagradas en su memoria.
 
 
 TOMONOSHA

Cuando la rebelión Hogen(año 1156), Minamotono Tameyoshi, que había protegido al emperador Sutoku, y Chinzei Hachiro fueron deificados. Ellos fueron padre e hijo.
El día quince de noviembre, que es festivo en Japón, tiene lugar una ceremonia en la que se tiran flechas.
Y hay una leyenda según la cual Yoritomo es el fundador de la casa real de Ryukyu.

Senryusha

Este santuario fue descubierto con ocasión del “festival de las hogueras” el veintitrés de noviembre de 1956.
Y de este modo se confirmó la existencia de la divinidad.
En este santuario es adorada la divinidad del dragón.
Y hay un pozo del que mana agua incluso ahora.
Se dice que esta agua puede cambiar para bien el destino de las personas y curar las enfermedades.

SEIDAIMYOUJIN

 

Este santuario es muy querido entre los aficionados al deporte. Especialmente, los aficionados al fútbol veneran el santuario Seidaimyoujin,  que quiere decir “Dios tutelar del deporte”.  En la tradición dicen que el dios tutelar de la pelota japonesa, llamada Mari, vivió en Seidaimyoujin.

En el pasado kemari es el nombre del fútbol japonés que practicaban los nobles. En la edad de Heian, hace 1000 años más o menos, vivía la familia Asukai, que se conoce como experta en kemari, y se piensa que protegió este deporte para las generaciones futuras. Ellos también, los miembros de esta familia, fueron adoradores fervorosos en este santuario, por eso este deporte tuvo una estrecha relación con el santuario Seidaimyoujin.

Se dice que si respetas a la divinidad del santuario Seidaimyoujin, podrás ser un experto del fútbol. Estos últimos años ha pasado a conocerse también como un dios tutelar del juego de la pelota y del balón y de todos los deportes.

Hay muchas personas que quieren comprar toukonmamori, un talismán que se vende sólo aquí. No se puede comprar en ninguna otra parte de Japón.

Del jugador de primer orden al jugador de una escuela o de un club, cuando se desea progresar en el deporte, se viene a este santuario, se compra este talismán y se lleva la fuerza del dios. Así, con dicho talismán, uno tendrá más ánimo y podrá tener una actividad más exitosa.

 

NADEMARI

 

Se erigió un monumento al juego de kemari en abril de 2001. Este monumento  es famoso porque se puede pasar la mano por una piedra redonda que hay en él. A este pasar la mano se lo llama nademari.

Primero, se hace una visita al santuario Seidaimyoujin. Se hace girar una vez la piedra redonda que hay en el monumento al juego de kemari y, si hay suerte, se puede ganar un premio que consiste en poder participar en un juego de kemari.

 

Hay que tener cuidado de que, al girar la piedra, no se le quede pillado el dedo.

Leave A Comment...

*